Ermita

La Mesta nos ha legado uno de los monumentos más singulares y atractivos de la localidad: la Ermita de San Juan (Hermita) y su peculiar Plaza de Toros de ruedo irregular y troneras por burladeros. Era descansadero de los ganados en su última jornada antes de llegar a las dehesas de Feria y La Parra.

EI edificio denota estar, construido encima de ruinas romanas. Es posible que durante esta época fuese una casa-hacienda como lo atestiguan los hallazgos romanos descubiertos. Construcción relacionada con la Trashumancia ganadera, e connotaciones religiosas y pastoriles. Dedicada a San Juan Bautista, patrón de La Parra, esta ermita ha sido y es lugar de visita, actos religiosos, encuentros, acampadas y festejos taurinos; muy célebre y conocida por los habitantes de los pueblos limítrofes. Situada en dirección Norte, a 1 km. de distancia de la población, emplazada en pleno campo, junto al arroyo “Entrin” y a orillas de la Cañada Real, ubicada en el ámbito de las rutas conectadas con los itinerarios de la Mesta. Sirvió de apeadero y descanso de los ganaderos trashumantes y estrechamente relacionada -en un principio- con la Orden del Temple y más tarde con la Orden de Santiago a través de la iniciativa de los Señores del Ducado de Feria (D. Lorenzo Suárez de Figueroa), cuyos blasones presiden la entrada a la ermita.

Resulta realización popular erigida en el siglo XVI, según el modelo de ermita campera. Estilo Gótico/Clásico, Mudéjar. La construcción está determinada por la moda popular de la época, de una nave de un solo tramo con bóveda de cañón, aristas, crucería-ladrillo. Los muros son de mampostería-ladrillo-sillería. Los soportes: ménsulas, pilares-sillerías y ladrillo.

La Ermita se compone de las siguientes dependencias:

  • Capilla cuyo interior está estructurada sobre aleros ojivales y apuntados, presentando cabecera cubierta con pinturas del s. XVII, mal conservadas; actualmente muy deterioradas. Ventana adintelada en imafronte. Servía de vestuario a los toreros.
  • Sacristía con bóveda estrellada y una ventana abocinada con decoración de veneras; concebida a modo de hornacina de medio punto. Buen estado de conservación.
  • Hospedería refectorio, posteriormente transformada en casa del ermitaño y almacén.

Entre sus contenidos llama la atención:

  • Una curiosa imagen de San Raimundo, con una campanilla en su interior. Entre los lugareños también lo llamamos “San Eloy” o “el Niño de la Bola o Campanilla”.
  • La imagen de Sta. Isabel: madre de San Juan. San José y otros Santos que no revisten de importancia artistica.
  • San BIas: además de ser intercesor de las enfermedades de garganta es el protector de los ganados contra la peste. En la ermita se celebra el día 3 de febrero la fiesta de San Blas (respondiendo a la gran devoción que se tiene a este Santo en toda la comarca), donde acudían (en el siglo XX) los devotos parreños y de los pueblos limítrofes, como Feria y La Morera, en romería a comer los roscos del Santo, siendo motivo de peregrinación y encuentro de las 3 localidades, dando lugar a una fiesta comarcal que hoy ha quedado reducida a la celebración religiosa e ese día.
  • La pila del agua bendita: pieza romana descubierta a principios del s.XVIII, con la que se relaciona la existencia de un asentamiento imperial romano llamado CALPURNIANA, supuesto antecedente de la población. El Madoz, al referirse a este pueblo, dice lo siguiente sobre esta pieza romana:

    en el año 1 706 fue desenterrada una lápida de mármol blanco, de 1 1/2 vara de alto y 1 1/2 de ancho, con una inscripción, que hoy sirve de pila del agua bendita de aquel templo, en que se contiene que estaba allí enterrada: Helvia Çemodesia, de edad de 40 años, madre de Liçio Blaio Calpurniano, que con toda claridad dice assi:

     D. M. S.

    Helvia Çemodesia

    ANN XXXX H.S.E.S.T.T.L.

    L. Blaivs. Calpurnianvs

    Matri. Pientissimae

    Posvit.

    Su traducción es la siguiente: “Sagrados Dioses Manes: Helvia, de una familia ilustre y virtuosa, murió de edad de 40 años. Luçio Blayo Calpurniano dedicó este monumento a su querida madre”.

    Se trata de una pieza romana con inscripciones latinas y grabación visigótica del Cordero, reaprovechada como Pila para el agua bendita.A día de hoy sirve de pedestal a la imagen de San Juan, actualmente junto a la pila bautismal de la Parroquia, por motivos de seguridad.

Fuente: Claudina González Santos. Informe realizado para esta Hermandad en 1992.